¿TE ANIMÁS A COMENTAR?

Hola, te doy la bienvenida a mi blog. No soy una experta en esto, sólo me divierte hacerlo y creo que es un buen motivo para intentarlo. Me encanta hacer cosas y equivocarme. Me parece valiente arriesgarse, atreverse, tirarse al abismo, aunque te rompas el alma en la caída. Si pensás como yo, te invito a que leas y compartas mis palabras, mis ideas, mis locuras, y me digas qué te parecen; si tu intención viene con buena onda, cualquier cosa que digas me va a hacer bien, si no, te invito a que sigas buscando blogs por la web, seguramente habrá alguno con el que te sientas más identificado. No pretendo que te guste todo lo que aquí vas a ver, pero si vas a ofender con comentarios "mala leche", lo siento, jamás me voy a sentir tocada.
Saluditos...
Caro

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Desde el desgarro

Sangra...
Se lleva la vida...
Llora...
Late...
Piensa...
Palpita...

Disculpas, la Tristeza me amarra las manos, me tapa los ojos, me afloja las piernas, me atrofia la mente, me anuda las palabras, me corta la voz, me obstruye los oídos, me lima el tacto, me amarga el gusto, me corre el corazón, me seca la tinta, me atora el carro, me resetea el disco, me vacía el tanque, me atasca el caño, me oprime las arterias, me cierra las escaleras, me corta la luz, me sopla las velas, me rompe el yeso, me quiebra el vidrio, me aplasta la cabeza, me cuenta hasta diez, me liquida los balances, me pincha la cubierta, me cierra el paraguas, me desafina la armónica, me canta un blues, me plagia un tango, me pisa los pies, me inunda el pensamiento, me contamina el agua, me atropella la lengua, me bloquea el paso, me mata la ilusión.

Disculpas, corrí a la Tristeza de mi silla. Ahora realmente soy yo quien escribe.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Esperando el impacto

Hace mucho que no escribo, y la vida me ha puesto en esta situación en que debo tomar decisiones radicales. Constantemente he decidido vivir con un pie en la montaña y el otro en el precipicio, jugando a caer y a no caer. Pero esta vez, el viento sopló demasiado fuerte, tuve que hacer equilibrio, agarrarme hasta sangrar de cualquier piedrita que sobresaliera, pero aún así no fue suficiente. El viento sopló y sopló y tuve que caerme definitivamente. Aún estoy cayendo, y estoy sintiendo el viento detrás de mis cabellos, sintiendo el vértigo de la caída, pero lejos de ese vértigo que siempre amé, lejos de esa adrenalina que siempre busqué, ahora es una sensación diferente. Es miedo, es dolor, es angustia, es saber que la superficie está muy cerca, y que pronto caeré y me estrellaré contra ella. Aún la veo lejana y chiquita, pero es tal la velocidad que he adquirido, que no tardará demasiado en llegar. Y una vez que impacte, con el alma ya fuera del cuerpo, me veré despedazada boca abajo, o boca arriba, sangrante por todos mis costados, los ojos quizás abiertos clamando por la ayuda que nunca recibí, ojos horrorizados que sabían cuál era el trágico final. Las manos cerradas, apretadas en un puño, el puño de la bronca por no haber recibido la vida que hubiera deseado, la bronca de no haber sido elegida nunca por el Amor, la bronca de no haber tenido la oportunidad de brindarme entera...
Mi alma me mirará triste, y se irá yendo hacia el lugar que le corresponda, al lugar donde se van las almas como la mía, desilusionadas, que nunca pertenecieron al tiempo que les tocó vivir, que siempre fueron exiliadas, expatriadas, enajenadas. Mi alma no estará sola. Quizás se encuentre con Bécquer, o con el joven Werther, o con todas las que murieron por amor. La mía no será la única. Será una de esas almas que hacen que la vida tenga sentido, que le dan rienda suelta a la pasión aún a costa de caer del Everest y reventar en la superficie.
Aún estoy cayendo. La tierra sigue lejana y chiquita, pero no tanto como antes, cada vez está más cerca. El aire de la atmósfera ha cambiado.
El cuerpo ya no se siente...
La cabeza ya no piensa...
El corazón no deja de latir...
Estoy muriendo, pero muriendo como viví, plenamente, aceleradamente, apasionadamente.
Muero como viví: amando... sin ser amada jamás.

viernes, 23 de octubre de 2009

De amores duros...

TENDRÉ TU CUERPO

Y no tendré más que tu cuerpo,

Y no será mío más que tu cuerpo,

Y no tendré entre mis manos más que tu cuerpo.

He pedido explicaciones a todas

Las Majestades, a todos los Imperios,

A todos los Demonios y Seres Mitológicos.

Pero no existen.

Nadie me las puede dar.

He llorado sobre las tumbas de mis lágrimas,

Sobre los cadáveres de mi corazón,

He plantado un ciprés en mi vereda

Para velar mi realidad,

Pero mi realidad no está muerta.

Y sin embargo, tampoco está viva.

He abrazado tu nombre

Hasta sacarte el aire que respiras,

He besado tu sombra,

Soñé que te amaba.

Con el cuerpo y con el alma.

Amé que te soñaba.

Tejí con mis sueños el más hermoso tapiz,

Y con él vendé mis ojos

Para no ver más que tus hilos.

Los sonidos de tu voz bailaron

En mi pentagrama

Hasta convertirme en música.

Hoy la música descansa

En un ajado papel de partitura.

La guitarra espera la mano

Que la vuelva a ejecutar.

Y será…

Pero ya no tendré más que tu cuerpo.

Y no habrá ciprés,

Ni semilla,

No habrá fruto,

Ni flor.

Será un pedazo de tiempo

Detenido en la eternidad.

El muro de la realidad

Se impuso finalmente,

La fragilidad de los sueños,

Que venía galopando

Sobre alazán dorado,

Tuvo que detenerse a tiempo

O dar de lleno y desangrarse

En mortal agonía.

Prefirió detenerse,

Analizar y ver la manera

De cruzarlo y no derrumbarse en el descenso.

El amor… qué cosa rara,

Qué experiencia tan falaz,

Qué ilusión tan inocua,

Qué magia engañosa,

Qué instinto natural,

Qué daga mortal,

Qué espejismo,

Qué desencanto,

Qué falacia,

Qué dolor.

El amor es más fugaz que la

Estrella de los deseos.

Nos encandila y antes de

Que abramos los ojos,

Desaparece.

He echado la última tierra

Sobre la ilusión que crecía.

Tendré tu cuerpo

Y tendré tus manos,

Y no tendré más que eso.

Y seré feliz con las migajas

Que alguien ha dejado caer

De un último banquete.

Tendré tu cuerpo, que no es poco,

Y te daré lo que pueda serte útil.

No será mucho, pero

Que sea suficiente,

Para volver a tener tu cuerpo

Hasta que no tenga ni siquiera tu cuerpo.

lunes, 3 de agosto de 2009

Primero fue tu nombre

Primero fue tu nombre,

Después tu palabra,

Después tu silencio,

Ahora es tu voz.

Perfora mi cerebro

Haciendo estallar mi corazón.

Tal vez venga tu imagen.

Quizás tu olor.

Quizás tu amor.

Quizás nada.

Pero es tu voz…

Tu voz

Me susurra, me transporta

Me libera, me trae, me lleva,

Es tu voz

Eco lejano de otros tiempos

Otras tierras

Otros sueños

Es tu voz

Fantasma de la vida y de la muerte

Melodía de garganta lastimada

Error de desencuentros

De destinos cruzados

De ilusiones truncas

De pasiones contenidamente incontenibles

¿Tu voz, dije?

No, no es tu voz.

Sólo tu voz.

Es tu voz y vos.

Me he perdido en tus ojos aún sin verlos

En tus brazos, sin abrazarlos

En tus labios, sin conocerlos

Estás en mi paso previo y en mi paso no dado.

En mi sueño y mi vigilia

En mis horas, mis minutos y en el tiempo que no pasa.

Estás ahora.

Aquí.

Conmigo.

Y no.

Estuviste en la lágrima que corrió la tinta

En mi cama vacía.

¡Y no!!

En esta palabra que sale pobre

Que no encuentra rimas

En este verso imperfecto

Inasible. Triste. Ajeno

Tengo que asumirlo.

No te tengo.

No sos mío.

domingo, 19 de julio de 2009

¿Por qué hoy?

¿Por qué no mañana? ¿Por qué no dentro de un mes?
Porque hoy vi más que nunca la palabra amigo por todos lados. Amiga, amiguita, amigotes, amigazos, amigovios, amis.
Entonces me acordé de esa vez que no tenía ropa para salir, porque no quería repetir, y vos me prestaste tu remera nueva, que aún no habías estrenado; y de esa vez que tenía tantas ganas de llorar que te quedaste conmigo en lugar de ir a ver el final de tu serie favorita; y de esa vez que me cubriste cuando me mandé el mocazo en el colegio; y de esa vez en que el mocazo me lo mandé con vos y aún así me perdonaste; y de esa vez que quise irme de mi casa (en fantasías, claro) e igual me ofreciste tu casa por las dudas; y de esa vez que nos reímos tanto que casi nos hacemos encima; y de esa vez en que casi compartimos hombre y al final no se lo quedó ninguna de las dos; y de esa vez que me escuchaste cuando todo el mundo me gritaba...
Por eso, amiga, amigo, hoy es tu día. Es el día de recordarte, de agradecerte, de servirte.
Por estar siempre, y por borrarte a veces, porque sos tan colgado como yo, te quiero dar el beso que nunca te di, el abrazo que necesites, el gracias que te merecés.
Hoy, y cada día, que tengas un FELIZ DÍA DEL AMIGO.

Quiero homenajear a esos amigos que estuvieron siempre, esos que me acompañaron en mi etapa mística...


los del alma


las que, a pesar de todo, se casan


los de la época de "estudiar en serio"




los de siempre



los kiene soneto, pero después de una quilmes somo todo amigo


la testigo de casamiento


los que nos dijeron que no lo hagamos y no les dimos bola





los que están siempre



los del trabajo




los que no salen en ninguna foto porque las están sacando


los "de todo un poco"


los delirantes





y los que, gracias a Dios, no cambian más



¡¡A TODOS, FELIZ DÍA!!

martes, 16 de junio de 2009

Amigos de toda la vida

Estoy feliz. Gracias a internet, me he podido comunicar con mis queridísimos amigos de la infancia. Los amigos con quienes jugamos a la escondida en las noches de verano, con quienes nos metíamos en la pileta (piscina) y comíamos sanguches de lo que hubiera en casa, amigos de los que me traigo todo tipo de recuerdos. A quienes también les debo mi fobia a la oscuridad, ya que como prenda de juegos me encerraban unos cuantos minutos en la oscuridad total de alguna habitación... En fin...
¡Gracias por volver, amigos! Los quieroooooooooooooooo
Cuentenme qué es de sus vidas, muero por saber.
Besos

miércoles, 3 de junio de 2009

PLANETA EN RIESGO

Ojo, el planeta se va al carajo. O lo cuidamos o lo perdemos.